Cuando la movilidad eléctrica está de moda y cada vez más ciudades incorporan vehículos 100% eléctricos a la flota de sus autobuses urbanos, algunas ciudades afrontan el desafío de la recarga de los autobuses con diferentes soluciones en cabecera o incluso «in itinere». 

Estos sistemas de recarga situados en plena calle permiten resolver el cuello de botella de la recarga de los vehículos, cargando de forma rápida o ultrarrápida los mismos sin necesidad de retirar los autobuses a cochera para una recarga, que seguramente fuera más lenta.

Además, estos sistemas permiten reducir el tamaño de las baterías necesarias para prestar servicio, pues sólo tendrán que propulsar al autobús durante un viaje, o como mucho, una vuelta, no durante un turno entero como pueden necesitar los vehículos eléctricos que sólo pueden cargarse en cocheras. Por el contrario, la calidad de las recargas y la duración de las baterías será sensiblemente inferior, pues los modos de recarga de mayor velocidad son peores para la salud de las baterías. Además, muchos de los autobuses eléctricos incorporan otros sistemas de carga parcial, como la utilización regenerativa de la energía de frenado o la separación de los sistemas eléctricos del interior del vehículo de la propia propulsión del mismo.

Vamos a hacer un repaso por los diferentes sistemas que se están aplicando en España.

Recarga con pantógrafo

Pamplona

El sistema de recarga con pantógrafo está en marcha desde el 22 de marzo de 2019, en la línea 9 de la red urbana de esta ciudad, operada por Transports Ciutat Comtal (TCC), que comunica la estación de RENFE con el campus de Arrosadía de la Universidad Pública de Navarra. Cuenta con dos puntos de recarga, situados en las dos cabeceras, y que permiten la recarga del vehículo en apenas 3 minutos.

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Vectia Veris.12 Fast Charge cargando en la cabecera de la UPNA. Fotografía propia

Los autobuses son del modelo Vectia Veris.12 Fast Charge, con baterías de 44 kWh y un coste de 415.000 euros. En total, son 6 autobuses de este modelo los que circulan en esta línea, con una frecuencia de 15 minutos en día laborable.

Irún

Apenas unas semanas antes, desde el 28 de febrero de 2019, la red urbana de Irún, operada por IrunBus, cuenta con 4 autobuses eléctricos del mismo modelo (Vectia Veris.12 Fast Charge) circulando por la línea Zaisa-Hospital.

La recarga se efectúa a través de pantógrafo en las dos cabeceras de la línea, si bien, el tamaño de las baterías permitiría que el autobús, por necesidades del servicio, pudiese realizar un trayecto de ida y vuelta sin cargar.

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Vectia Veris.12 Fast Charge cargando en Irún. Fotografía: conectabidasoa.com

Valladolid

La ciudad del Pisuerga fue la segunda en adoptar esta tecnología en España. En su caso, los vehículos, que son híbridos, empezaron a circular en 2017 por la línea 7 de la red urbana de AUVASA, y recargan las baterías eléctricas en los pantógrafos situados en las cabeceras.

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Vectia Veris.12 Hybrid efectuando un servicio en la línea 19 (Pinarillo-Cistérniga) de AUVASA. Fotografía cedida por Miguel Ángel Matías

Barcelona

La ciudad condal fue la primera en instalar este sistema de recarga ultrarrápida por pantógrafo en la línea H16, a finales del año 2016. Con los pantógrafos, instalados por Endesa en colaboración con TMB, la operadora del servicio, el autobús puede cargar su batería en un 80% en apenas 6-8 minutos. A los dos pantógrafos situados en las cabeceras de línea se unieron otros dos nuevos en noviembre de 2019, para incrementar la capacidad de recarga de los autobuses.

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Solaris articulado de la línea H16 cargando por pantógrafo. Fotografía: La Vanguardia

Recarga por inducción

Mientras, otras ciudades, en vez de instalar pantógrafos, han elegido la recarga de sus autobuses por inducción. Este sistema tiene algunas diferencias, no sólo en el propio sistema de recarga.

Los autobuses recargan de forma conductiva (enchufados) por la noche en cocheras, mientras que la recarga durante el servicio se realiza por inducción. Para ello, es necesario dotar al autobús de una bobina magnética, que se conecta por inducción con la situada debajo de la calzada en la cabecera. La recarga es algo más lenta (entre 6 y 8 minutos) en este caso.

Madrid

La EMT de Madrid fue la primera en instalar un sistema de recarga por inducción, en la línea 76, que conecta la plaza de la Beata María Ana de Jesús con Villaverde Alto (en concreto, la zona de Plata y Castañar). Para ello, fue necesario instalar en las dos cabeceras los sistemas de recarga, y adaptar 5 autobuses Castrosua Tempus. Si quieres más información, puedes consultar nuestro artículo sobre esta línea: https://intercambiador.wordpress.com/2017/12/31/la-emt-de-madrid-estrena-su-primera-linea-100-electrica-con-carga-de-oportunidad-por-induccion/

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Castrosua Tempus de la EMT de Madrid junto a la placa inductiva en la cabecera de Villaverde Alto. Fotografía propia

Málaga

Mientras, en Málaga se empezó a probar desde 2013, con el proyecto Victoria, la carga por inducción, si bien sus resultados, que se realizaron en un Gulliver de la línea 16, no fueron los esperados (a pesar del autobombo inicial) y el proyecto se guardó en un cajón, al igual que el propio autobús. Este sistema tenía algunas variaciones, pues la recarga no era estática, sino dinámica, para lo que se adaptaron 150 metros de la calle Imperio Argentina.

Otros sistemas: el clásico trolebús

Mientras, en Castellón de la Plana, el clásico sistema del trolebús fue recuperado hace ya unos años. El autobús funciona conectado a la catenaria durante la mayor parte del recorrido, si bien, en algunos puntos fue imposible instalar el cable de alimentación y el bus sigue su camino propulsado por sus baterías y un pequeño motor diésel de apoyo.

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Trolebús de Castellón. Fotografía: Carlos Pérez Arnau (Flickr)