En el artículo del pasado martes, introdujimos algunas ideas sobre la capacidad del ferrocarril de provocar la ignición necesaria para generar un incendio forestal.
Hoy entraremos en las causas por las que el ferrocarril provoca incendios, e intentaré introducir algunas ideas sobre cómo podemos evitar que estos fenómenos ocurran.
En primer lugar, podemos nombrar los roces o chispazos que puede provocar la circulación ferroviaria. ¿Dónde son más frecuentes? Pues en curvas, zonas de frenado e incluso zonas con catenaria. El contacto del pantógrafo con la catenaria puede generar chispas que salten a zonas con vegetación, que en un terreno removido y con poco suelo como suele ocurrir en los alrededores de las vías férreas, suele estar cubierto por plantas anuales, con pocas exigencias, y que se agostan en verano. Al secarse, desciende su humedad, lo que facilita la ignición si se someten ante un foco de calor. El parámetro más importante en este sentido es el de la humedad del combustible fino muerto. En cuanto a los roces con el carril en curvas y zonas de frenado, estos pueden venir motivados por:

  • Cambios bruscos de velocidad (por ejemplo, limitaciones temporales de velocidad en zonas donde habitualmente se circula a velocidades altas, no anticipadas lo suficiente por parte del personal de conducción)
  • Exceso de carga, especialmente en trenes de mercancías. Un exceso de carga exige más esfuerzo por parte de los frenos, así como al tomar una curva, la carga dificultará su trazado.

¿Cómo podemos evitar estos dos fenómenos?
Para los cambios bruscos de velocidad, técnicas de conducción que anticipen las reducciones de velocidad, aunque ello suponga ligeras pérdidas de tiempo
Para los excesos de carga, una supervisión a fondo a la salida de terminal, así como sensores en vía que alerten del exceso de carga
Para los chispazos, la única opción es una buena limpieza de las fajas situadas junto a las vías, o la creación de fajas cortafuegos adecuadas. Para ello, la investigación y el desarrollo de legislación que se incorpore a los planes INFO de las CC.AA puede ser una buena herramienta.
Seguidamente, podemos incluir como causa los frenos sobrecalentados, también habituales en los trenes de mercancías. Para combatirlos, buena supervisión del sistema de frenado de los vagones así como atención por parte de personal de conducción y circulación, que pueden alertar a los servicios de emergencia en caso de observar humo salir de algún vagón. Si esta es la causa que provoca el incendio, no será raro que haya generado varios focos según avanzaba en su trayecto.
Para estas dos causas ya nombradas, también puede convenir un estudio histórico de ocurrencia de incendios, a modo de detección de «puntos negros» de la circulación donde es más probable que ocurran incendios, de forma que se pongan en marcha medidas de prevención y se incluyan estos puntos en los estudios de peligro de incendio que explico poco después.
Por último, hablaremos de las negligencias relacionadas con lanzamiento de colillas desde los trenes. No niego que es un fenómeno cada vez más complicado, pues es raro encontrar trenes con ventanas que el viajero pueda abrir y la ley antitabaco ha prohibido fumar a bordo, pero tampoco podemos descartarlo.
Consideración del ferrocarril dentro de los estudios de peligro de incendios
Lo último que trataremos en este artículo será la importancia que los ingenieros dan al ferrocarril dentro de los estudios de peligro de incendio que en ocasiones se realizan.
Los conocimientos de los mismos en cuanto a ferrocarriles, al tratarse de profesionales del medio natural, no es en muchos casos suficiente, pues algunos estudios reducen la posibilidad de que el ferrocarril produzca incendios a la ocurrencia de accidentes ferroviarios, introduciendo también unas ponderaciones ciertamente curiosas para su estudio en formato «Raster», es decir, por píxeles. Así ocurre por ejemplo en Tormos (2015), en un trabajo que versa sobre el peligro de incendio en el Desierto de Las Palmas.
Hasta aquí el artículo de hoy, en el siguiente trataremos de medidas preventivas llevadas a cabo por ADIF, entre las cuales encontramos los famosos trenes herbicidas.